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    (Fic Concursante) *:*:*:*:Isla de vampiros*:*:*:*:

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    (Fic Concursante) *:*:*:*:Isla de vampiros*:*:*:*:

    Mensaje por NorkLove el Dom 02 Oct 2011, 13:44

    Título: Isla de vampiros.
    Autora: NorkLove
    Parejas: Varias. Aparición especial de U-kiss, HongKi Ft Island y Taemin de Shinee.
    Capítulos: Indefinido aun xD.
    Temática: Fantasía, romance y drama (lo que me caracteriza en las historias que hago xD).

    N.A: Me caracterizo escribir historias de fantasia, lo verán durante este tiempo. Espero disfruten de esta nueva temática, que rondaba por mi cabeza desde hace rato, pero por falta de tiempo no he podido concluir...

    Espero sea de su agrado y me animen a seguirla adelante, todo esto lo hago con la intención de que disfruten de un rato agradable, y por qué no decirlo, de emoción, alegria y trsiteza...que inunde sus emociones y los enganche desde la primera parte...es mi mayor deseo!!!

    Disfruten de este nuevo comienzo…

    Abriendo las alas al cielo,
    me hace pensar que todo lo puedo,
    mientras sueño despierta,
    un historia de fantasías creo...
    en un mundo subreal me envuelvo,
    acompañado de lo que más deseo...
    (NorkLove)

    ISLA DE VAMPIROS. PARTE I: DESAPARICIÓN


    Empezaba poco a poco un sonido estremecedor en mis oídos, mientras más avanzaba la canción, podía sentir la adrenalina recorrer mi cuerpo, hipnotizando mis sentidos y envolviéndome en su sensación excitante. La gente a mi alrededor movía su cuerpo siguiendo el ritmo bruscamente de aquella melodía, agitando al son de la canción sus manos en el aire, y moviendo su silueta con ellas; el reflejo de sus sombras danzaban complacientes en la superficie de aquella arena de color suave, en la playa, la cual era conductor perfecto para transmitir la energía tomada de la luna llena. El fuego de aquellas antorchas marcaba el camino para llegar a aquel escenario, así como sus límites. Lograba sentir el ritmo de mi corazón latir con desenfreno, acompañada del rezonar fuerte de las bocinas que se encontraban distribuidas por todas partes. El éxtasis que provocaba mi cuerpo me hacia danzar entre aquella multitud de personas apasionadas por el tirmo de aquella lambada brasileña, un género poco usual, pero que prendía a todos los que la escucharan en estos momentos. Cubierta de luces de neón que se camuflaje haban entre el resplandor de las estrellas y el del escenario. Percibiendo aquel aire tan puro que entraba a mis pulmones, aun fresco proveniente de la playa azul, mis sentidos percibían el olor del agua salada, y a la vez su consistencia, oía las olas gemir por aquella exquisita velada nocturna, como si ella con el choque de sus propias olas, también acompañaran a los presentes en aquel baile seductor de muchos, y dinámicos de otros. Delante de mi, mis amigas se encontraban acompañándome como siempre lo han hecho desde que hicimos aquel pacto de luna, Nidya y Analie no paraban de disfrutar de todo lo que veían, y Norma y Jissel bailaban como si fuera su ultima noche de vida, y tal vez…no estarían totalmente equivocadas.

    -Vamos por agua ¡tengo demasiado calor!- gritaba con frustración Analie; aunque todas sabíamos que no le gustaba estar rodeada entre tanta gente, decidió acompañarnos en esta diversión. Tomó de la mano a Nidya, haciendo que parara su baile. –Cuando dije vamos, es porque tÚ me acompañarás- pronunciaba mientras la jalaba hacia ella. Todas vimos como nuestra amiga no quería ir, pues un chico muy lindo no dejaba de mirarla.

    Poco a poco se alejaron de nosotras, abriéndose paso ante la gente que disfrutaba de la noche –Ves porque no quería venir- volvía a quejarse Anelie, a lo que nosotras sólo nos tocó disfrutar de su comentario. Durante esa noche Jissel y Norma no dejaban de rechazar a los chicos que las invitaban a bailar porque no querían que ellos se interponieran entre nosotras durante esta velada, por lo que yo tuve que hacer lo mismo. En un instante y sin pleno aviso, los bailarines que se encontraban en escenario pararon su baile para tomar un par de botellas entre sus manos,, algunas tapas de metal que cubrian la cerveza volaron disparadas, mientras con sus manos agitaban insanciantemente sin dejar de mover todo su cuerpo la ritmo de la música, y empezaron a cubrir a todos aquellos espectadores que no dejabamos de disfrutar la noche. Mezcla de licor cayó sobre uestro cuerpo, empapando a los más cerca, y salpicando a los demás.

    - Es una suerte que Analie no estuviera aquí, sino sería capaz de matarlos a todos- todas reímos con el comentario de Jissel, afirmando lo que mencionaba.

    -Hablando de ellas ¿dónde estarán? Se han tardado demasiado para ir sólo por bebida –preguntaba Norma con preocupación en sus palabras.

    -¡Hace cuanto tiempo se fueron!- exclamé algo asustada, tanto baile había hipnotizado en esta ocasión mi sentido de tiempo, como si una fuerza impidiera que me alejara de aquel lugar, he hiciera que restara la importancia que requería, para cuidar las personas que me acompañaban esa noche.

    -Creo que ya hace mucho- sacaba el celular la más pequeña de todas; ya estaba calculando el tiempo que habían tardado, y se sorprendió cuando vio cuanto había sido… -¡ya dos horas!- Todas giramos a donde se encontraba Jissel, no esperaba que fuera tanto, en verdad que este magnetismo era extraño, pues no creía que un día como este, haya sido tan inconciente, y las haya dejado por tanto tiempo solas.

    Inmediatamente comenzamos a buscarlas con la mirada, tratando de ver más allá de los hombros y cuerpos en movimiento. Decidimos separarnos, pero sin llegar tan lejos, pues no queríamos que alguna de nosotras se extraviara también; puse un punto de reunión por si llegaba a pasar, y una hora en especifico. Todas acordamos en la estrategia y nos abrimos paso entre la gente danzante.

    -¡Auh!-. Gemí de dolor por un golpe que recibí en uno de mis hombros, haciendo que innatamente llevara mi mano sobre él. –Deberías de tener más cuidado- dije a la persona con qien había tenido aquel percanse poco grato, pero no me detuve a observar quien era, pues sentía que el tiempo se escapaba de mis manos, y la noche caía sin compasión ante nuestros ojos. La una de la mañana no es un horario muy temprano que digamos y dos amigas se encontraban perdidas.

    -¡Oye espera!- escuché decir a mis espaldas, pero no estaba dispuesta a detenerme. –Te digo que esperes-. Me decía aquella voz mientras tomaba mi mano entre la suya, impidiendo que siguiera con aquella búsqueda. –Quiero disculparme por mi torpeza- se inclinaba ante mi un chico, y cuando levantó su rostro pude observar su mirada iluminada por los rayos de luna. –Le pido disculpas señorita- repitió de nuevo, pues mi cuerpo había dejado de reaccionar ante tal belleza de hombre. Alcancé a oír su voz seductora y suave, y moví inntamente mi cabeza para acomodar aquellas ideas que surgían estrepitosamente. Observé mi muñeca entre su mano, y el lo notó soltándola de inmediato. Sus cabello caían ligeramente sobre su rostro, y su mirada penetraba a la mía. Su esquicita piel me daba la sensción de querer acariciarla, su cuerpo era perfecto y su aroma demasiado fresco para la noche...

    -No te preocupes- le contesté con una sonrisa en mi rostro, dispuesta a reanudar mi marcha, sin darle la importancia que él requería ni la que yo quería. Giré mi cuerpo nuevamente dejándolo atrás con mi mirada, pero sucedió lo más extraño de la noche, en un instante él ya se encontraba de nuevo enfrente de mi, y sin avisarme se inclinó a mi rostro y su mirada se posicionó en mis ojos.

    -Deseas bailar, y ser mi compañera esta noche- dijo con picardía en sus palabras, mientras se acercaba cada vez más a mí; éste corazón reaccionó de inmediato, exigiéndome que dijera un sí como respuesta, pero a la vez mi cuerpo retrocedió un paso por la impresión. Su mirada ya había cambiado, ahora en sus ojos la llama de aquellas antorchas revoloteaban en sus pupilas, y su manera de observarme era más llamativa para mi adrenalina.

    << Pero que le pasaba a este hombre…¡atrevido! >> pensé en mis adentros << esta bien que esté guapo, eso nadie lo niega, pero no es pretexto para querer conquistar a la primera chica que se le posicione en frente >>. Mi educación no permitía que le respondiera con una bofetada en aquel bello rostro, pues mi forma de ser era mas sutil.

    -Gracias por la invitación- respondí con alegría y sin dejar de lado aquella sonrisa en mi rostro, y pude ver como el chico extendía aquella hermosa diente, reflejando una sedcutura y bella sonrisa complacido, mientras se erguía para tomar una posición más galante. –Pero será en otro momento…que te parece… un 31 de febrero… - y pasé a un lado despidiéndome sin enojarme. No giré hacia atrás, porque sentía que mi cuerpo se aferraría a él para no soltarlo más, mi arme de valor lo empujé lo más fuerte que pude contra aquella gente,no permitiría que un chico me distrajera esta noche, pues mi destino se forjaba poco a poco, a costa de encontrar a mis amigas, y me aleje lo antes posible de aquel lugar.

    Salí de entre todos con respiración agitada, y sin dejar de sentir el corazón palpitar a mil por hora, me puso nerviosa ¿Qué había sido eso? ¿Por qué mi cuerpo y corazón se comportó de esa forma? Mi mano no dejaba de presionar mi pecho, como si así detuviera un corazón que estaba a punto de salir disparado de la emoción de mi cuerpo.

    -¿Tuviste suerte?- mencionó una voz a un lado mío. Nork se acercaba con sus zapatos en las manos, mientras con al otra sostenía parte de su vestido para no tropezar.

    -No… por más que examiné el lugar no pude encontrarlas- contesté con desánimo, mientras mi preocupación crecía. En su rostro también denoté la tristeza y el estrés que comenzaba a surgir entre las dos.

    -Y Jissel ¿no estaba contigo?- volvía a mirarme mientras me preguntaba.

    -Yo pensaba que estaba contigo- respondí.

    -¡Hay no! ya se pasó el tiempo de espera, y no ha llegado, aaaaaaaaah creo que también se ha perdido- gemía mientras miraba por todos lados para ver si así la encontraba.

    Las cosas se me salían de control, yo era la mayor de ellas, y no podía cuidarlas a todas, estaba preocupada pero a la vez enojada, pensar que tal vez les pasó algo, hacia estremecer mi cuerpo, al grado de querer salir gritando e invocarlas…

    -Espera Nork- le dije antes de que comenzará a llorar por la impotencia que reflejaba –creo que tengo una solución, cómo es que no lo pensé antes-. Me dije mientras me daba un pequeño golpe en la frente. –Podemos anunciarlas por el micrófono.
    Nork me contempló y corrió hacia mi, dándome un fuerte abrazo.

    -Waaaaaaaaaaaa eso es genial, estupendo, por algo eres nuestra líder- decía con emoción mientras me volvía a abrazar. No terminó de hacerlo cuando ya me encontraba jalando hacia ella, y entrando de nuevo a la multitud, pues el escenario estaba en medio de todos. Sólo deseaba no encontrarme de nuevo con aquel chico, y que todo saliera como lo había planeado…

    :::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

    El olor a alcohol era imposible de borrar, se encontraba penetrante en el aire de aquel lugar, cinco chicos se encontraban reunidos en la barra de bebidas de aquella choza playera, iluminadas con luces azules que cambiaban de color a cada instante, un pequeño bar se encontraba cerca de aquel escenario de música y diversión, acompañado de la música que producía aquella noche. Debajo de un techo de palmas, los hombres que allí se encontraban, gozaban de una bebida fría para el calor nocturno, su vestimenta de blanco provocaba suspiro para las chicas que se encontraban acompañándolos en la velada, ellos sólo aceptaban los halagos de ellas y mostraban su gratitud con una sonrisa coqueta, y si alguna le gustaba, una bebida de su parte era llevada. Los pantalones blanco estilo playero, le daban un toque casual, y las diferentes playeras y camisetas que traían puestas, dejaban al descubierto su bien marcado cuerpo, bajo esas finas telas traslúcidas.

    -Respiran ese aroma que acompaña el aire- pronunciaba uno de ellos con una voz suave y melodiosa, mientras cerraba los ojos para concentrarse mejor en aquella fragancia.

    -Acertando como siempre Saeng, es exquisita e hipnotizante- respondía el que se encontraba recargado en la barra de bebidas, dando la espalda al mesero que se encontraba en turno, sosteniendo con una mano aquella copa de licor rojiza.

    - ¿Fragancia, aroma…exquisito?... no hablen de eso enfrente mío, que detesto no poder oler nada- decía uno más en tono de frustración, mientras los demás chicos se burlaban de su desgracia, sobre todo el mas pequeño de ellos.

    -Nosotros no tenemos la culpa de tu torpeza caballo, era de ver que no pudieras detectar un te de hierbas a uno de manzanilla, tal vez si no fueras tan delicado, y siguieras comiendo zanahorias no estuvieras enfermo- reía mientras se alejaba de él.

    - ¡Cállate tortuga tonta! Yo no sabía que era alérgico a eso- se regresaba a su lugar depsues de su intento fallido por atrapar a su ofensor, y tomando un pañuelo entre sus manos se limpió un poco su congestionada nariz.

    Uno de los chicos observó que su líder se encontraba tomando lentamente aquella bebida de apariencia limonada, pero la cual era una de las especialidades de la casa, por ser una combinación de los cinco vinos más fuertes del lugar. Para poseer el carácter de casanova, esa noche no era el mismo.

    -Qué te pasa el día de hoy Hyun- cuestionó el comportamiento de su amigo, el chico que llevaba el nombre de Kyu Jong, mientras volteaba su cuerpo para quedar en la misma posición que su líder y dejar la copa que sostenía segundos antes. Impaciente esperaba una respuesta mientras observaba que cerca de ellos una chica no dejaba de observarlo, por lo que nuevamente levantaba la copa saludando con una sonrisa a una de las damas que se encontraban en ese mismo lugar.

    El chico a su costado derecho no respondió, sin embargo, tomó con su mano el vaso de vidrio y la dirigió a su boca, para en un sorbo, tomar todo el contenido grisáceo y a la vez verdoso, y sentir como el fuego del alcohol quemaba su garganta mientras llegaba hasta su interior.

    -Siento que es aburrido hacer lo mismo cada noche por todo este tiempo- al fin respondió.

    -Aburrido… ¡ja! Como puedes decir que es aburrido si tienes todos estos placeres a tu alrededor, aburrido era estar encerrados en aquella ciudad fría- respondía Jung Min con gesto de soberbia.

    -Uuuuuy que carácter te cargas esta noche líder ¿dónde dejaste a nuestro amigo?- respondía el más pequeño de todos. El chico sólo escuchaba los reclamos de los hombres que lo acompañaban, y enojado lanzó hacia ellos aquel recipiente de vidrio que se encontraba en la barra, estrellándose en la palma de la mano de Jun, quien lo agarró con demasiada fuerza de lo contemplado, provocando que se rompiera en mil pedazos pero sin provocarle daño alguno.

    -Ahora si ya se enojó- anunció Heo Young Saneng mientras rozaba la superficie de su copa con la yema de sus dedos y bebía tranquilamente su bebida, sin despegar la mirada de los vinos y licores del estante.

    -Eso si que es extraño- pronunció Kyu a su lado.

    -Bien hecho Min, lo has hecho enojar- exclamó Jun a su lado, tratando de zafarse del problema que se generó.

    -En un rato regreso…- se levantó Hyun de la silla plateada, produciendo un pequeño ruido con lo el poco piso de madera que se encontraba bajo sus pies, y con cautela salió del lugar, posicionando sus manos en las bolsas de su pantalón. Saeng y los otros bebieron su trago, y él se encargó de pagar todo. Los cuatro chicos siguieron los mismos pasos que su amigo y salieron…

    -Nos vamos a divertir un rato- inquirió Kyu con una sonrisa, sin dejar de contemplar a la multitud a su alrededor. Mientras se dirigía con Saeng a un lugar cercano de la playa, donde habían deslumbrado a su presa de esta noche.

    -Nos vemos mañana, en donde mismo…- concluyó el pelirrojo mientras seguía caminando por la arena.

    -Que disfruten de su caza- se despedía Jun mientras entraba entre aquella multitud…

    Un par de chicas bailaban excitadas en aquella pista. Una de ellas percibió el aroma de aquella loción de uno de los chicos, y con una mirada insinuante lo invitó a danzar junto a ella.

    -Creo que me has ganado esta vez Saeng- le mencionó Kyu a su amigo susurrándole al oído, ya que la música sonaba con toda su fuerza.

    Sin previo aviso alguien tomó su mano, sintiendo lo frio de su piel, pero a ella no le dio importancia. El cambió de música marcaba una melodía más exitante. Las chicas los invitaron a seguirla, mientras su cuerpo se encolvian en los de ellos, acercándose más de lo que debíaan, y disfrutando de su gran compañía… lástima que ellos... no pensaban exactamente lo mismo


    Espero les haya gustado =) ultimamente ando perdiendo el toque XD
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    Sakurani~SSS
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    Re: (Fic Concursante) *:*:*:*:Isla de vampiros*:*:*:*:

    Mensaje por Sakurani~SSS el Dom 02 Oct 2011, 15:30

    unnie Nork~~!!!!! *le salta encima*
    desde cuando estas aquí??!!D= XDDD
    nyaaaaaaaaaaaaaaaame encanta tu fic~~~!!!!!!!!!!
    Nidya Sakurani *-*
    *su nombre predilecto* en serio me lo cambiaré ¬¬(?) XDDD
    kekekeke este maravilloso fic *O*O*O*O*
    ya quiero saber el resto~~~!!!^0^
    FIGHTING!! my Eternal heart girl~~!!
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    Re: (Fic Concursante) *:*:*:*:Isla de vampiros*:*:*:*:

    Mensaje por Paoo Cho Park~ el Dom 02 Oct 2011, 16:07

    MI QUIERE MAS!!! Yaaaa!! El que siguee pliss!!!!



    sun sun

    iloveyou Quisiera poder tomarte entre mis brazos y decirte lo importante que eres para mi...
    Gracias por todo mi hermoso caballito... Park Jung Min iloveyou
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    ISLA DE VAMPIROS PARTE II: Desobedece las ordenes y encontrarás la muerte.

    Mensaje por NorkLove el Vie 07 Oct 2011, 18:54

    KYAAAAAAAAAAAAAAAAA
    jiji que bueno que les haya gustado la historia, perdonen que no pueda publicar tan rápido, pero la ecsuela me ahorca T_T
    Waaaaa muchas gracias por leerlo, y espero les guste el segundo capo =) o parte jajaja aqui se las dejo, abrinedo con una frase de un one shot que viene siendo un capitulo perdido de otro fic k anda rondando por alli, espero poder publicarlo despues =)


    "Realmente esperaba que Kibum entrara en razón, ya no quería más derramamiento de sangre entre amigos, pues lo que le pasó a Alexander había dejado secuelas permanentes en mí, y en ese instante creí odiarlo".
    (NorkLove: one shot *Alas negras, maldición de media noche)


    ISLA DE VAMPIROS PARTE II: Desobedece las ordenes y encontrarás la muerte.

    Entre toda la gente estábamos de nuevo; mi mano sostenía con fuerza la de Bere, a quien arrastraba con gran ímpetu, pues ya no quería que perdiéramos más tiempo. Pareciera que estaban conspirando en nuestra contra ese momento, ya que mientras más avanzábamos, la gente mostraba menor disposición para dejarnos pasar. El calor se estaba haciendo insoportable, pero el sonido de la música apaciguaba esa agonía, y aunque deseara bailar, no me lo permitiría no con este dolor de pérdida de mis amigas, un problema que tratábamos de solucionar lo antes posible Bere y yo.

    Con trabajo llegamos hasta el escenario, topando contra el barandal de seguridad blanco, sintiendo su estructura fría entre mis manos, y marcándome de que estaba cerca de lograr nuestro objetivo. Respiramos fuertemente y empezamos a buscar a quien nos pudiera ayudar a ejecutar nuestro plan. Dos personas de gran masa corporal impidieron nuestro paso cuando estábamos por entrar dentro de aquella barrera de metal. Bere habló con ellos de manera formal, pero se negaron rotundamente a nuestra petición, burlándose de cada palabra que de ella provenía, mientras uno de los tipos se acercaba demasiado a mi amiga haciéndola retroceder por el fuerte hedor de sudor y alcohol que de él provenía. Siempre he creído que mi carácter es demasiado tolerante y sereno, puedo decir que de mis amigas soy la más tranquila, pero que no se metan con personas a quien quiero, porque no les gustará mi reacción, obviamente no podía dejar pasar esto por alto.

    -Disculpa…- me posicioné de inmediato enfrente de ellos dos, observándolos con la mirada al cielo por la altura que ellos poseían, provocando que aquel olor revolviera mi estomago y lastimara mi sentido del olfato, con pequeños gestos de disgusto marcándose en mi rostro. -Creo que no nos hemos dado a entender-. Mencioné mientras aguantaba mi respirar. –Necesitamos anunciar a tres amigas que han desaparecido, es muy importante para nosotros, digo: por si aún no entiendes-. Terminé con una voz firme, sabía que este tipo de personas no eran gratas ante mi vista.

    -Eso estará difícil para ustedes mi laydes, para eso se tiene que hacer un trámite largo, y todavía esperar si el director del evento se los permite- dijo el muy sínico, como si deseara que le rogáramos, suplicáramos o diéramos algo que el deseara, para que accediera ante nuestra petición.

    -Vámonos Bere, con este tipo de personas no se puede tratar- añadí mientras la tomaba del brazo con enojo, pero el otro señor que no dejaba de observarnos la agarró del otro extremo del brazo.

    -Pero eso se puede solucionar, si acceden a unas cuantas peticiones.

    -¡Qué asco!- gritó ella mientras trataba de zafarse de aquel aprieto.

    -¿Sucede algo señores?- intervino un joven apuesto y risueño, su cuerpo era delgado y pero con forma sexy, mientras sonriente se dirigía a las dos personas que supuestamente velaban por nuestra seguridad esa noche.

    -No es nada joven Alexander, este par de señoritas estaban provocando algo de disturbios por aquí, y pensábamos tranquilizarlas- contestó uno de los tipejos, lavándose las manos ante un problema que se veía venir.

    -Ahora resulta que los patos le tiran a las escopetas- repliqué molesta. En verdad estaba enojada, y agradecía que ese chico hubiera llegado, sino aquí se hubiera soltado tremendo lio. Bere no me contradijo en nada, pero tampoco me apoyo, debido a que se dirigía a lado del chico que recién había aparecido.

    -Perdona que te moleste- mencionó un poco tímida pero a la vez con firmeza. –Estamos buscando a tres amigas que no aparecen desde hace un par de horas, crees que podrías ayudarnos a anunciarlas… sólo sería un momento, no pedimos más-. El chico nos contempló un instante y sonrió con alegría.

    -Por allí hubieran empezado- rio. –Acompáñenme un instante, y ustedes grandulones, dejen de ver tanta película que dañe su pensamiento-. Se despidió de ellos mientras daba un par de palmadas en el hombro de uno. Por mi parte los fusilé con una mirada mientras pasaba junto con ellos maldiciéndolos en mis adentros.

    -Muchas gracias joven Alexander- me dirigí a él, como lo habían llamado aquel par de gorilas.

    -Fue una suerte que apareciera por allí chicas, tengan más cuidado la próxima vez, en estos carnavales la gente se pone más loca de lo normal–. Todos reímos ante tal comentario. Era increíble la alegría que desprendía aquel chico de nombre Alexander, en tal sólo unos segundos habían logrado que olvidara mi molestia. –Y llámenme Xan…

    -¡Xander! Es tu turno para subir al esce…nario-. Gritó una chica mientras entusiasmada bajaba corriendo de aquella plataforma iluminada. -¿Quiénes son ellas?- dijo mientras nos señalaba y miraba detenidamente.

    -¡Oh! Ellas…pues son.. –nos miró un instante posicionando un dedo en su frente, como si quisiera recordar algo, pero el no hacerlo, lo frustrara bastante.

    -Minsu, llámenme Minsu, veo que aun no les pregunta su nombre ¿verdad?- dijo mientras sonreía al chico a su lado. Aquella chica era muy alegre, sus energías eran más que contagiosas, y estaba segura que era buena amiga de Xander, pues comúnmente, las personas con esas características nunca están separadas de otras que comparten la misma cualidad.

    -Jajajaja creo que se me pasó.

    -Mucho gusto, un placer en conocerte, mi nombre es Berenice, pero puedes decirme Bere, y ella es Norma- me acerqué y la saludé con la misma efusividad que ella me transmitió, a lo cual pareció que no le sorprendió.

    -Y que las trae por aquí, no creo que lo hayan seguido, porque déjenme decirles –se inclinó un poco ante nosotras y susurrando continuo- que él no es tan bueno con las chicas- concluyó mientras reía complaciente, provocando que nosotras hiciéramos lo mismo.

    -¡Oye ya te escuché!- respondió él y una enorme risa lo acompañó.

    -Alexander tienes que subir ya- Gritaba un hombre alto y delgado, con una camiseta blanca y una chamarra en su cintura, que yacia esperando impaciente a que el frio de la madrugara cayera para poder ser usada, sus audífonos en el cuello provocaba que una apariencia sexy y relajada brotara de él.

    -Ahora voy- gritó.-Necesito que me digan el nombre de las chicas y donde se reunirán cuando escuchen este mensaje…- Bere se quedó con él dando las indicaciones, mientras yo miraba hacia la gente que seguía disfrutando de la noche.

    -¿Te encuentras bien?- se dirigió a mí la chica que recién había conocido

    -Eso creo- respondí con tristeza, mientras dejaba escapar mi preocupación en un enorme suspiro. Me sentía con miedo e impotencia, al pensar que tal vez no las volveríamos a ver. Ella se acercó y me abrazó… me quedé pasmada, pero tranquila; quise llorar en ese instante por tan grato regalo, pero no quería que las lágrimas me dominaran aun.

    -Ahora que hiciste… dijo aquel chavo que minutos antes había visto cerca del escenario llamando a Alexander, poco a poco se acercó a nosotros interrumpiendo aquel abrazo reconfortante. -Perdona a esta niña por lo que haya sido que te haya hecho- dijo mientras despeinaba su cabello. Ella se soltó de mi diciéndome que todo estaría bien, y corrió a pegarle en el abdomen al chico, haciendo que se doblara mientras reía.-¡Auch! Oye, que mala…

    -¿Mala?, tu eres el malo en este lugar, por qué interrumpes un lindo abrazo- respondió ella mientras lo tomaba por la cintura y colocaba su cabeza en su pecho. Estaba segura que eran pareja, pues en sus ojos se veían la buena convivencia que poseían y aquel gusanito de amor que salía de lo más profundo de sus almas. –Pero que descortés he sido- se dirigía a mi otra vez, yo estaba a punto de retirarme pues no quería interrumpir aquella tierna escena. –Te presento a mi novio, su nombre es Lee Hong…- No terminó de decir su nombre y el ya estaba saludándome mientras la abrazaba por la espalda.

    -Lee Hongki del grupo FT Island- decía con orgullo. Grandes gritos hicieron que no concluyera con su presentación y provocando que tuviera una reacción de un pequeño brinco ante tal sonido, el chico de nombre Alexander ya había subido al escenario, y su voz sonaba en todas las partes de aquella hermosa playa; su popularidad era notable, y su voz juguetona prendía el ambiente. Pude escuchar el mensaje para nuestras amigas, mientras lo decía con grande cortesía, para enseguida la música volver a sonar, acompañada de su voz… deseaba de todo corazón que ellas escucharan aquel mensaje, y que estuvieran bien…

    ::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

    "Ha llegado el momento de atacar; la orden negra está harta por la des-obligación que han mostrado aquellos chicos, es necesario exterminar su presencia, junto con los testigos que puedan ser involucrados. Esto no se puede pasar por alto, ni ocultarse por más tiempo…"

    Una voz era transmitida ante los oídos fervientes de aquellas chicas, quien complacientes estaban por ejecutar un plan sanguinario y peligroso. Su gabardina negra colgaba en sus hombros y cubría parte de sus piernas, se encontraban semi-hincadas demostrando respeto ante aquel hombre que las había creado, una capucha cubría parte de su rostro, dejando al descubierto la esencia de sus labios rojizos. Su posición de las chicas era similar a un triangulo marcado en aquel suelo grisáceo, dos chicos (cada uno se encontraba a lado de una parte de aquel triangulo equilátero) y también las acompañaban. La vestimenta de cada uno era similar, pantalón negro, camiseta negra, y un collar negro sujetando su cuello, haciendo que los retuvieran en aquel lugar con poca visibilidad.

    -¿Es necesario que sea de este modo?- interrumpía uno de los chicos en aquella tenebrosa sala mientras se erguía. Sus compañeros los vieron dar un par de pasos enfrente de ellos. Pero no pudo continuar con su caminata, porque dos sombras formaron parte de aquel espacio que los dividía de su dueño, y con el rostro totalmente marcado por cicatrices lo detuvieron con dos “oz” bajo su cuello, la presión y velocidad con que las posicionaron hicieron que una cortada mínima se marcara sobre aquella parte débil, y una hilera de sangre manchó la hoja afilada de una de ellas.

    El señor ante aquel trono bajo su pierna cruzada la cual tocó el piso, se inclinó hacia adelante, y sus entrelazó sus dedos a la altura de su barbilla mientras no dejaba de contemplar al chico que se había atrevido a desobedecer una orden suya. Las arrugas en su rostro comenzaron a notarse en la luz que traspasaba aquel ventanal, y con delicadeza dirigió la vista a aquel muchacho que no se iría hasta escupir todo lo que pensara.

    -Es necesario terminar con lo que los terrestres llaman vida- exclamó en tono burlesco, su voz era el de una señor de 60 años, y el cinismo su característica más fuerte, estas palabras provocaron que el chico enfureciera un poco.

    -¿Pero al caso esto es vida mi señor?- proclamó el chico aguantando las ganas de escupirle la cara, sabiendo que no tendría la mínima oportunidad de acercársele, ni el tiempo para escapar y salvar lo que llamaban “vida” en ese instante.

    -¿Vida? ¡Tú ya no posees vida muchacho!- se levantaba del lugar enfurecido por el comentario tan poco sutil de aquel títere suyo. –Tú ya no estás vivo desde que llegas a este territorio, deberías de entenderlo y agradecerme por salvarte a ti y a tu hermano de aquel infierno, pero el cual se comportó como lo que realmente es, un vil perro sarnoso que lame la mano de su dueño para después morderla- pronunció mientras una carcajada emergió con gran fuerza y resonancia de él.

    El chico apretó su puño quemándole estas palabras hasta lo más profundo de su ser, quería cerrarle la boca a la persona que estaba enfrente de él. Nunca había pedido que lo salvara de aquel incendió que marcó su destino, no pidió que lo trajera de nuevo a la vida, no pidió ser como es ahora…

    -Será como usted lo dicte…- exclamó una de las chicas poniendo fin a la conversación, mientras se levantaba ondeando su capa. Las demás la siguieron y el otro chico tomó del hombro a su compañero para llevárselo con fuerza de aquel sitio. Las puertas rechinaron ante su espalda y en un azote se cerraron por completo. Caminaban por aquel pasillo oscuro y solido sin dirigirse palabra alguna, el brillo del azulejo purpura se reflejaba bajo aquella luna, y los muros pintados de gris provocaban que aquella vieja y enorme casona mostrara lo que era, una guarida de sanguinarios vampiros…

    Un sonido sordo interrumpió el andar de los jóvenes, mientras pequeñas partículas de concreto caían sobre el piso; un pilar engullía el puño del chico enfurecido, mientras resguardaba en su interior todo el odio que tenía sobre aquel señor que había dejado segundos atrás.

    -Kibum es mejor que pares, no te conviene que hagas enojar al conde Armenio… -le suplicaba el chico su lado.

    -Kevin…Es que siento una rabia en mi interior que consume mis entrañas, cómo es posible que diga que esto es vida, si nos usa como juguetes, nos obliga a matarnos entre nosotros, por algo mi hermano y sus amigos escaparon de este lugar, yo no soportaría si me pidieran que tuviera que acabar con alguno de ustedes.

    -Pero Kibum, tu ya no tienes voluntad propia aquí- añadía una de las chicas que lo acompañaba.

    -Exacto Margarita, ya no tenemos libertad, no somos libres, y no lo seremos estando en este lugar-. Concluía furioso mientras se abría paso entre las chicas a su alrededor. Kevin, Margarita, Mellisa y Flor eran sus amigos, de los pocos que hasta ahora sobrevivían, el día que Jun aceptó desesperado la ayuda por aquel conde de nombre Armenio sentenció su destino y la de su hermano moribundo…

    Ellos echaron a seguirle, sin percatarse que una chica los había escuchado… de cierta forma era compañera de peleas, pero no aceptaba una orden que no fuera de su señor, y la de Kibum era más un levantamiento en contra de ellos mismos. Los chicos entraron a aquella habitación guiándose por su vista nocturna. Cada quien se colocó en su espacio y se recostó, pero al colocar su cuerpo en la cama no pudieron descansar como hubieran deseado, en la cabeza de cada uno revoloteaba la idea de que tendrían que huir lo antes posible, o una muerte segura tocaría la puerta a la mañana siguiente.

    La chica que iba detrás de ellos decidió ir a otro lugar antes que descansar… se dirigió de nuevo a la gran sala, e interceptó al que era su amo. Se inclinó con delicadeza y…
    -Pido hablar con su majestad…- no se escuchó respuesta alguna, por lo que tuvo que repetirlo varias ocasiones, hasta que al fin una voz cansada se escuchó emerger desde la profundidad de aquella oscuridad.

    -Mi fiel servidora- respondió él mientras salía de la penumbra que lo cubría. –En que puedo complacerte-. Decía con bondad fingida en sus palabras.

    -Vengo a advertirle de una posible traición, del hermano del traidor, kim ki Bum.

    -Oh… ese muchacho… y con qué justificación te presentas a interrumpir mi descanso-. Estas palabras hicieron levantar la vista a la chica…

    -Mi señor, os pido que me perdone, sólo que no deseo que su enojo sea tan grande con las personas que en verdad veneramos su grandeza-. Replicaba la chica agachando una vez más su cabeza en signo de respeto.

    -¿Quieres decir que no debes de merecer el mismo castigo que tus compañeros?-. La chica no respondió, mientras un temblor recorría su cuerpo. –Soy una persona justa, castigo las traiciones a mi persona… pero me pregunto... ¿qué castigo debo otorgar cuando es para aquellas que traicionan a sus aliados?

    La chica se levantó de inmediato, presintiendo lo que pasaría. Una sombra se posicionó ante ella, materializándose en un cuerpo humano, y con una “oz” en sus manos la degolló, cayendo su cuerpo inerte en un fuerte golpe y la cabeza rodando a un metro de distancia. –Detesto las traiciones de mis hijos, pero más a los soplones… que limpien esto-. Dijo con repulsión mientras de nuevo lo engullía aquella oscuridad de la enorme habitación…

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    -Estamos en problemas- indiqué con preocupación.
    Saeng dejo de beber la sangre de aquella chica que sostenían sus manos, para dejarla con delicadeza en el suelo frio de aquella acera.

    -¿Problemas Kyu Jong?- respondía mientras se erguía después de terminar su cena de esa noche. Finalizando con un beso en el cuello borrando todo indicio de colmillos, después de haberla cubierto con el saco que llevaba puesto, para el frio que empezaba a florecer en esa calle.

    -Lo siento por amargarte parte de la velada, pero Jun me ha informado que hay una orden de que rueden nuestras cabezas lo antes posible. -Dije con aburrimiento. Sabía que nuestra libertad era cuestión de tiempo, pero ahora estaba confirmada nuestra caza. Era una suerte que el hermano menor de nuestro maknae siguiera en aquella casona, aunque sabía muy bien, que él también estaría en la lista negra por ser nuestro comunicador.

    Saeng posicionó sus manos dentro de su pantalón, por otro lado, tomaba a mi chica entre mis brazos, caminé unos cuantos pasos y la coloqué a lado de su amiga << lo siento >> susurré mientras la cubría con delicadeza con el saco que me pertenecía esa noche.

    La brisa de la oscuridad tocaba con delicadeza nuestro rostro mientras caminábamos por la acera, ya había pasado un par de horas, y para ser aun temprano, la calle se encontraba completamente vacía, iluminada sólo por los postes de luz que seguían nuestros pasos. No podíamos sentir el frio en nuestro cuerpo, pues ese sentido había sido destruido el día que decidieron convertirnos en vampiros. Nuestros pasos eran quedos para la vida nocturna que aun se disfrutaba cerca de la playa.

    -Y Hyun ya lo sabe- me cuestionaba Saeng. Moví la cabeza en signo negativo, Jun me informó a mí, y suponía que lo había hecho con Min por estar a su lado, pero Líder se había ido antes que nosotros, y entre tanto terrestre, grandes pensamientos vulgares e importunos, no había llegado a hacerlo.

    Pasamos por varias casas, mientras descendíamos por aquella carretera sin vida y escuchamos gritar a alguien, para ser preciso una chica, no le di importancia y seguí caminando, pero Saeng se detuvo para ver qué pasaba.

    -Vámonos Saeng o se nos hará tarde- dije mientras lo veía entrar a aquel cuarto de donde provenían los lamentos. Con desánimo tuve que seguirlo, y mis pasos se aceleraron para alcanzarlo.

    La puerta estaba abierta, y en medio del cuarto tres hombres tenían a una chica bajo su poder, mientras trataban de tocar su cuerpo sin que ella permitiera eso, quien llorando les suplicaba que la soltaran.

    -Vámonos, esto no nos incumbe Saeng-. Pero él no me hizo caso. Uno de ellos notó nuestra presencia y nos advirtió que nos fuéramos de allí mientras tomaba es sus manos un tubo de acero y nos amenaza moviéndolo de un lado a otro. Hice una mueca de arrogancia, hacia tanto tiempo que no utilizaba mi tragedia para salvar a alguien, que hacerlo le restaba importancia a mi vida, no sabía con precisión cuanto tiempo llevaba así, tal vez un par de siglos, tantos que mi corazón se había podrido, y mis sentimientos arrojados a la basura junto con él.

    Pero Saeng se acercó a él, y un golpe recibió en la cara con ese utensilio tan poco común, el sonido fue el típico de un metal estrellándose con piedras, pero sólo el cabello de mi amigo fue lo único que se movió, por su rostro no sufrió ninguna herida como era de suponerse.

    -Oh oh, creo que lo has hecho enojar-. Exclamé al chico que se quedaba contemplando aquella escena que sus ojos no deseaban creer. Observé como lo tomaba de la camisa y lo levantaba para arrojarlo contra la pared de la habitación, la cual se encontraba iluminada por una lámpara de luz café. Su cuerpo se estrelló de inmediato, y algunos huesos crujieron ante tal golpe.

    -¡Pero qué diablos!- decía uno más mientras tomaba una pistola y comenzó a dispararnos. La chica asustada corrió debajo del escritorio y posicionó sus manos sobre su cabeza, mientras lloraba y reaccionaba ante pequeños brincos, a cada
    sonido de bala que rezumbaba.

    Saeng recibió todos, y se molestó aun más. Su ropa estaba completamente agujerada, a lo cual tuve que reír disimuladamente, pues en verdad que había quedado hecho un desastre. Tomó al chico y lo arrojó a la salida, por lo que tuve que esquivarlo dando lugar a su caída, un chico más saltó sobre él en defensa de su amigo, cayendo sobre su espalda y tomándolo del cuello, pero como era de esperarse Saeng no necesitaba ayuda de ningún tipo, pues rápidamente se deshizo de aquel estorbo.

    Cuando terminó se acomodó un poco el cabello mientras yo aplaudía por aquel grato espectáculo. Entró al cuarto y encontró a la chica asustada y llorando. Me abalancé sobre aquel objeto que había elegido como su protección y me dediqué a observarla, ella me vio y asustada cayó en su espalda tocando el suelo y sin dejar de observarme.

    -¿Estás bien?- preguntó Saeng mientras le otorgaba su mano para ayudar a levantarla.

    -¿Cómo te llamas?- le cuestioné, con el fin de apaciguar un poco su temor.

    -Jissel- respondió entre sollozos.

    -Jissel… es muy lindo nombre para tan bella señorita- dijo entre halagos mi compañero y amigo mientras besaba la parte superior de su mano. Él siempre tan cortés cuando le llama la atención una chica.

    Es irónico como es que esos momentos tan drásticos sigamos ayudando a seres inferiores a nuestra especie, cuando hace mucho tiempo lo dejamos de ser, es difícil cuando se vive en un mundo que nunca creíste que existiera, pero cuando estás en él, deseas a toda costa salir, lástima que no es tan fácil como se cree. No sabía si hacíamos lo correcto, y cuanto tiempo teníamos para escapar de nuevo, lo que si sabía es que estaba harto de todo esto, Hyun tenía razón y lo que llevamos ya no es la vida que algún día deseamos en aquel encierro, estaba seguro que esta ocasión no huiríamos más, pues prefería morir antes de correr nuevamente, sólo deseaba, que esto pasara en compañía de mis hermanos y no ser muerto bajo traición…



    Ok, posiblemente no les haya gustado mucho T_T, pero pido paciencia, apenas se esta desenvolviendo al historia T_T
    prometo que el pròximo capìtulo estarà mejor, y tratarè de subirlo pronto =)

    P.D. Les dejo los integrantes de u-kiss que apareceràn en escena =)
    Los localizaremos de izquierda a derecha...el 1º es Kevin, el 5º Kibum (se parece tanto a junie ♥) y el 7º Alexander



    Otra foto =)
    Alexander


    Kevin



    y aunque ya lo conocemos pues a Kibum ♥

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    *:*ISLA DE VAMPIROS. Parte III: Sed de sangre, reflejo de un amor*:* (17/sep/2011)

    Mensaje por NorkLove el Jue 20 Oct 2011, 18:49

    Bien me declaro culpable si no han seguido la historia T_T disculpen por mi forma de escribir tan extraña... pero aquí vengo a dejar el siguiente capítulo...poco a poco se adentrarán en la historia, y estoy más que segura que a partir de este nuevo comienzo se engancharán aun más... espero puedan leerlo... y a quien lo hace...le agradesco por el tiempo que ha tomado...

    GRACIAS A TODAS!


    “Todo cambia en mi vida y el mundo sigue igual”
    (Cassandra Claire)

    ISLA DE VAMPIROS
    PARTE III: Sed de sangre, reflejo de un amor.


    Aun recordaba aquella suave melodía de piano, podía sentir su aroma tan exquisita acompañándome, impregnada sobre mi piel; y escuchar las teclas sonar finamente al toque de mis dedos. Me transportaban a un lugar que era conocido perfectamente por mis pesadillas y recuerdos, donde fue mi paraíso, pero a la vez mi infierno. Acaricié su cuerpo, bebí de sus labios y fusionamos nuestro amor, pero todo aquello había cambiado de repente, y todo había sido mi culpa, si tan sólo no hubiera bebido de más aquella noche, si tan sólo no hubiera discutido con ella, seguiría viva, y yo… a su lado…

    Pero aquel incendio marcó nuestro destino, una noche romántica cubierta por velas se había teñido de sangre, y mi corazón murió en aquel instante; prometí nunca más volver amar, y no era para menos, yo había sido quien había matado aquella esperanza, todo por ese arranque de celos, todo por mi prepotencia… si hubiera dejado las cosas tal y como estaban, mi furia no hubiera destrozado la mesa, tirado aquellas velas, e incendiado nuestro mundo…

    Fue difícil tener que huir de allí, fue difícil dejar su cuerpo calcinado, ya sin aliento, y aun ardiendo por las llagas de aquel feroz fuego. En ese momento quería dar mi vida por la suya o morirme con ella, aunque fuera egoísta de mi parte. Pero un amargo momento cubrió esta noche, y una persona vestida de negro se nos acercó; su rostro reflejaba cansancio y dolor ¡que bien fingía en ese entonces!. Yo no podía moverme, mi cuerpo quedó paralizado a causa de todos aquellos gases en el aire, las heridas eran más profundas de lo que imaginaba, la mayoría de mi piel ardía, y la fogata enorme crecía aun más. Ya no veía otra cosa que no fuera ella, quería saber cómo estabas, si aun se encontrabas a mi lado, quería pedirle perdón, y que supiera cuanto te amaba, pero nunca más me respondiste. Imploré por tu vida ante aquella persona desconocida ante mi, y que se encontraba inmóvil a mi lado, su mirada fija sobre mi cuerpo casi inerte en el piso me hacia desconcertar, pero por más que rogué y supliqué él no me hizo caso. Al final las esperanzas me abandonaban, y mis ganas de vivir disminuyeron, y fue en ese momento cuando se acercó a mi…

    -No puedo hacer nada por ella- dijo con frialdad en sus palabras. Mi vista ya no lo detectaba, pues un tono grisáceo la cubría por completo, pero sus palabras marchitaron mi corazón haciéndolo añicos… ella había muerto… y yo me iría con ella, pero una mordida en mi cuello me recordó lo que se sentía el dolor, y un gran gemido nació del fondo de mi pecho, abriéndose paso ante un grito desgarrador. Era fuego entrando por mis entrañas, sofocando mis respiros, y deseándome la muerte cuanto antes, pero aquella transformación era lenta y dolorosa, más de lo que llegué a imaginar alguna vez, aun recordar aquello me hace temblar, pero nunca olvidaré las palabras que aquel hombre pronunció en seguida. –Salvé tu vida, y con ella me pagarás… si es que sobrevives a esto, mi esclavo por siempre serás…


    El ruido del toque erróneo de las teclas de aquel piano hizo eco en sus pensamientos, provocando que el chico despertara de aquella pesadilla que lo atormentaba en varias ocasiones, sólo una par de minutos había cerrado sus ojos, y aquel doloroso recuerdo pasó por su mente, inundando sus deseos, y haciéndolo sufrir innatamente. Inclinó su cuerpo hacia delante irguiendo su postura, dispuesto a levantarse. Salió de aquel coche blanco al sonido del cerrar de la puerta. Quería despejar su mente, y cerró nuevamente sus ojos recargándose en el frío metal; no habría quien lo molestara pues se encontraba completamente solo, y la brisa cargada de agua salina entró fuertemente a sus pulmones, tal vez él ya no respiraba, y no necesitaba de oxigeno para sobrevivir, porque aquel día de enero su cuerpo había muerto, y con él, algunos de sus sentidos. Pero un aroma lo acompañó enseguida, esbozó una sonrisa sin saberlo mientras regresaba a ver lo que lo rodeaba, reconoció de inmediato aquella fragancia, recordar el choque de aquella chica y su indiferencia ante él minutos antes, le provocaba un hormigueo en su interior y una sensación de agradado. Él aun no quería aceptarlo, pero la presencia de ella en esa noche había alegrado un poco a su solitario corazón.

    Un impulso en su interior gritaba que la buscara entre todas aquellas personas, él sabía que no sería difícil dar con ella, pues su aroma se impregnó en su mente, aunque por otro lado, su lado feroz se lo impedía, pues ser vampiro exigía una fuerza enorme por detenerse de beber la sangre que más cotizaba, y también sabía a la perfección, que las pulsaciones del corazón de aquella chica, lo habían vuelto loco.

    << Hyun Joong hasta que apareces >> palabras invadieron su pensamiento, era la voz de Kyu Jong, que le reclamaba su ausencia. << Necesitamos reunirnos lo ante posible, Ki Kibum ha informado sobre nuestra caza >>.

    << No es conveniente que estemos separados por tanto tiempo, no ahora que se ha dictado fecha para nuestra muerte>> interrumpía otra voz. Young Saeng se notaba un poco preocupado.

    << Han avisado a los otros chicos >> cuestionó velando por la seguridad de ellos.

    << Se encuentran enterados de todo, inclusive han marcado el sitio para reunirnos >> exclamó Kyu a lo que sólo sonrió.

    << Ese par de chicos están en todo…de acuerdo…>> le explicaron el lugar donde se reunirían, y quedó de estar con ellos en un par de minutos. Sonaron las llaves del coche al ser tomadas por aquellas heladas manos, mientras se introducía al vehiculo una tristeza recorrió su ser, ahora estaba completamente seguro que ya no vería a aquella chica, tendría que partir esta misma noche, o enfrentar a sus posibles enemigos y no saber si llegarían a sobrevivir le inquietaba. El rechinar de las llantas demostraban su partida de aquel lugar de diversión y fracaso de la noche por conseguir su alimento predilecto, pero también marcaba parte de su preocupación y enojo, a su paso dejó una pequeña nube de polvo que se levantó despidiéndolo, y como si la noche supiera lo que ocurriría, las nubes comenzaron a cubrir parte del cielo, anunciando que una pequeña tormenta estaría por comenzar.

    *:*:*:*::*:*:*::*:*:*::*:*:

    Una gota líquida cayó en su rostro, humedeciendo parte de ella y de sus pensamientos; su melodiosa voz la había hipnotizado por un momento, apaciguado parte de su ansiedad que lleva por dentro. El tiempo, su peor enemigo, cuando de ellas no obtenía respuestas. Norkhy aun platicaba con Minsu, derramando un par de lágrimas de vez en cuando. La presentación se había alargado más de la cuenta, y aun más cuando Lee HongKi subió al escenario a acompañar a su amigo y hermano, provocando el aclamo de las chicas y el grito de los hombres que se encontraban presenciando el espectáculo de luces y voces. Volteó al cielo y notó el avanzar de las nubes quedamente con el aire de la noche, juntándose poco a poco hasta funcionarse y adquirir un color más opaco, deslumbró las luces de los relámpagos que en ellas jugaban, y las gotas de lluvia ligeramente empezaron a aumentar su pesadez.

    Ya había pasado una hora más desde el aviso, y no había señas de que aparecieran, la mañana comenzaba a abrirse paso. Berenice ya no pudo más y decidió ir a buscarlas, ya no habría impedimento que la retuviera allí, aunque quería agradecerle todo lo que había hecho aquel chico, que sin conocerlas, les ayudó bastante…

    -A dónde vas Bere- Nork la detuvo con sus palabras mientras se resguardaba un poco debajo de aquel gran escenario y de los locos cambios del clima de esa noche tan pesada.

    -Norkhy espera aquí por favor, tengo que ir a buscarlas- exclamó Bere. La impotencia nuevamente dominaba su razón y lastimaba su corazón, había esperado demasiado por una respuesta que nunca llegó, ella sentía que era momento de actuar, así lo indicaba su corazón y no pensaba ignorarlo.

    -Pero es peligroso que vallas tu sola a estas horas y en estas condiciones, espera un poco más a que el agua disminuya, y a que los chicos bajen del escenario… para acompañarte a buscarlas- Bere sabía que Minsu tenía razón, pero el tiempo la carcomía segundo a segundo y ya no soportó más la situación.

    Gritos del público resonaron en ese instante, la fuerte lluvia no había parado la emoción de bailar en ese día para la mayoría de las personas. Agradecimientos de los chicos se alcanzaron a oír, mientras bajaban con gran energía impregnada del escenario, la presentación había sido exquisita, y los eventos de esa noche estaban por concluir. Alexander a lado de HongKi se acercaron a ellas, con una rosa en la mano derecha de cada uno.

    -Toma amor, esta es para ti-. Se inclinó el muchacho estirando ligeramente su mano hacia Minsu. La reacción de la chica fue de alegría al ver tal escena, pero aún así lo golpeo, por darle algo que le habían dado con anterioridad.

    -Aún no llegan- preguntó Alexander mientras visualizaba el horizonte, y veía las nubes tronar.

    -Ya ha pasado bastante tiempo amigo, esto se está poniendo delicado- se unió HongKi a su comentario, irguiéndose por completo y abrazando por la espalda a Minsu.

    Alexander podía ver en los ojos de la chica a su lado la preocupación y la angustia que poseía, y sin saber lo que le pasaba, su cuerpo se movió hacia ella, la tomó del brazo y en un pequeño jalón la acercó a su cuerpo, para retenerla en un abrazo.

    -No te preocupes más, yo sé que las vamos a encontrar-. Ella sintió el corazón golpearle fuertemente. La fragancia de aquel chico era cálida y a la vez excitante, sus manos se posaron innatamente en su espalda aforrándose con fuerza a su camisa húmeda a causa de la lluvia, su cabeza se hundió en su pecho poco a poco, mientras sus ojos se llenaban de lágrimas, y sin saber cómo pasó, lágrimas empezaron a abrirse insaciantes sobre sus párpados, impacientes por eliminar un poco aquel inmenso dolor. Alexander siguió siendo su apoyo, él no permitiría que sufriera y que aquella bella sonrisa que la chica poseía desapareciera de su vista, estaba convencido de algo cierto esa noche, su destino estaba marcado.

    Él no creía en el amor a simple vista, al menos no hasta esa noche… quién dijera que en una caminata nocturna encontró a dos chicas enfrentando y arreglando su propio destino, y cómo si cupido quisiera jugarle una broma lo acercó a una de ellas. Estaba completamente seguro, que Berenice era para él, no podía explicarlo, tal vez ni para él mismo existían tales explicaciones, pero su tamborante palpitar le decía una sóla cosa.

    << Alexander… creo que ésta noche… esta chica ha hechizado a tu corazón >> cerró sus ojos y esperó a que la lluvia siguiera tocando sus pensamientos y llevara tranquilidad a la persona que tenía en brazos…

    *:**:*:*:**:*:*:*:*

    -¡¡¡Ha comenzado a llover!!!- gritaba Analie mientras corría a cubrirse debajo de una choza de palma que se encontraba cerca. –Todo es tu culpa Nidya…

    Las chicas habían salido hace un par de horas por unas bebidas, pero a su paso no encontraron más que bares y bodegas de cerveza. Para colmo se habían perdido. Tenían sed y lo que les ofrecían tenía mas del 4% de alcohol. Entraron a un bar, el que se veía más decente que los demás que habían observado, notaron que poco a poco se alejaban del lugar de reunión, pero creían que no tardarían más de lo debido. Se sentaron en una mesa redonda de vidrio, iluminada por las luces neón de la noche, a espera de que alguien les atendiera, pero nunca llegó aquel mal servicio, como le habían catalogado. Un mesero llegó después de varios minutos de espera, y lo primero que hizo fue acercarse de más a las chicas, su actitud de coquetería no fue bien recibida.

    Al quererse sobrepasarse un mesero con ellas, una buena bofetada se llevó de Analie enfurecida, jalando a Nidya con todas sus fuerzas hacia las afueras de aquel mal lugar, caminando a empujones de las personas que obstruían sus pasos; su caminar sin descontrol hizo que se perdieran por la oscuridad de la noche, lo que ellas menos querían era regresar al lugar donde la gente sin escrúpulos habitualmente iba. No sabían a donde se dirigían, y realmente a ellas no les importaba en ese momento saberlo. Nidya había tomado una bebida de horchata revuelta con rompope, según libre del alcohol máximo de esa noche, había caído lamentablemente en un juego sucio por las personas que se la ofrecieron, sin saber realmente quienes fueron. Aunque Analie le insistió no tomarlo, la chica realmente poseía una sed insoportable, y bebió de ella rápidamente… Sus mejillas se pusieron ahora más rojas de lo que se encontraban al salir huyendo de aquel bar, pues la reacción de la brisa del aire frío, con su cuerpo un poco alcoholizado, incrementó al doble su mareo, y el alcohol en sus venas.

    -¡No es mi culpa! – respondió entre sollozos. Sus ojos se rozaron de pequeñas gotas de ofensas que sintió hacía su persona, pero ya no quería llorar. El silencio las acompañó unos instantes, mientras el chapoteo de las grandes gotas de lluvia danzaba en la noche ya nublada. –Llevas toda la noche reprochándome cosas- suspiró al fin la chica, y aquellas gotas que resguardaba sus ojos, comenzaron a salir lentamente.

    Analie observó desconcertada la reacción de su amiga, y sintió que el alma se le comprimía. El viaje que se realizó con las chicas no sólo había sido placentero, sino también para olvidar penas de amor, de un amor hipócrita y erróneo; fue un acuerdo de todas en que se divertirían pasara lo que pasara, y para ayudar a Nidya con aquel amargo dolor de un confuso enamoramiento.

    Las chica no estaba molesta con su amiga, sino más bien enojada con ella misma, durante todo este tiempo, tanto las chicas como ella habían hecho hasta lo imposible porque olvidará todo, pero aunque Nidya sonreía, aquella expresión en su rostro no era sincera, y estaba segura que no sólo ella lo había notado, pues la tristeza lo reflejaban sus ojos, como el espejo de su alma, aquel espejo que se había opacado un instante y buscaban la manera de clarificarlo. Pero la chica no era perfecta, y lo sabía bien, hasta ella cometía errores, pero lo que más la lastimaba, era que esos errores siempre terminaban lastimando a las personas que quería.

    -Esta bien… lo siento- dijo con un hilo de voz apenas oíble.

    -¿Qué dijiste?- cuestionó Nidya mientras dejaba de observar los pequeños ríos que formaba el agua fría.

    -Que lo siento… bien ya lo dije- y cruzó sus manos sobre su pecho, volteando la mirada a otro lado, un poco sonrojada por su carácter fuerte, pero que estaba aceptando su error. A Nidya una sonrisa se le marcó en su rostro, y corrió a abrazarla fuertemente, después de tanto tiempo estaba feliz por la forma de actuar de su amiga, a quien estuvo a punto de tirar con ese abrazo tan emotivo. Por un instante había creído que todo lo que había pasado esa noche había sido su culpa: lo de tomar una bebida con alcohol, lo de pelearse con un mesero, perderse en la noche, y ahora pasar frío por mojarse bajo esa fuerte lluvia, pero realmente se sentía mejor, parecería que todo eso se había quedado en el olvido, y deseaba salir corriendo de allí lo antes posible para abrazar a sus demás amigas del alma.

    -¡achu!- escucharon un estornudo provenir de alguna parte cerca de ellas, pero al voltear no vieron a nadie. Un fuerte relámpago las hizo estremecer, y refugiarse aun más adentro de aquella choza oscura., mientras un estornudo más la acompañó.

    -¿Hola…hay alguien allí?- se escuchó la voz de Analie pero sin ninguna respuesta proveniente de alguien a su alcance. Tomó de la mano Nidya y escrutaron con la mirada poco a poco aquel lugar. Percibieron el polvo encima de los objetos sin usar; bancos de metal, algunos en buen estado, otros un poco oxidados; un refrigerador de la marca “pepsi” sin encender y vacío, y varias cajas de cerveza mal amontonadas con algunas telarañas encima; gotas de agua se filtraban por las hojas del techo, y mojaban el azulejo azul petróleo del lugar, pero de allí, nada les pareció anormal además de los sonidos extraños que no podían encontrar.

    -Y si es un fantasma…

    -Cómo va a ser un fantasma Nidya.

    -¡Achu! ¡Achu! ¡Achu!- retumbaron los estornudos en aumento, mientras las chicas detectaban de donde provenían los ruidos.

    -Cállate caballo que nos van a descubrir.

    -El polvo daña lo que sería mi sistema inmunológico, qué quieres que haga-. Escucharon por primera vez la voz de un par de hombres, que creyeron serían jóvenes.

    -Sé que hay alguien allí- gritó una de ellas enojada mientras tomaba entre sus manos una de las botellas de cerveza “azul” que se encontraba en el lugar.

    -Lo siento no era nuestra intención asustarlas-. Salieron de adentro dos chicos sumamente guapos para los ojos de las chavas que se encontraban observándolos anonadadas, las vestimentas blancas les asentaban muy bien. Uno tomaba su cabello entre sus manos despeinándolo un poco, mostrando su timidez, mientras que el otro metía sus manos dentro de sus bolsillos con signo de arrogancia y grandeza de quien provenía aquella hipnotizante y romántica voz.

    -Hola…- gimió Nidya escondida un poco detrás de Analie, sin despegar la mirada de uno de ellos.

    -¿Hola?... ¡cuál hola!-se enojó la chica que la cubría, volteando un poco a ver a su amiga sin despegar sus ojos ante los nuevos extraños.

    -Disculpe señorita nuestra indiscreción-. Se inclinaba ante las chicas el mayor de ellos, mostrando su cordialidad y caballerosidad. Pero a Analie no le convenció y apretó con más fuerza la botella que sostenía sus manos, lastimándole un poco sus palmas. –Mi nombre es Park Jung Min, es un placer conocerlas. Sentimos asustarlas.

    -Pero no sabíamos cómo salir sin hacerlo- rió su acompañante – yo soy Kim Hyung Jun y también es un placer poder conocerlas-. Diciendo esto tomó la misma postura que su amigo, y sin despegar la mirada de la persona que se cubría y que desde que la vio no había dejado de ocontemplarla.

    << Creo que hemos encontrado exquisitas presas esta noche >> dijo a sus adentro Park Jung Min, mientras se erguía al compás de otro rayo de luz que sobresalía con en la lluvia.

    -Y señoritas que las trae por aca, a estas horas y con este clima- cuestionaba Jun dirigiéndose más a Nidya que a la chica de a lado. Ella estaba a punto de responder ante aquella interrogante, pero Analie no se lo permitió.

    -Algo que no les incumbe- y se volteó tomando otra vez de la mano a su amiga. –Si nos disculpan nos vamos- y la jaló hacia afuera de aquel lugar.

    -Pero que les pasa a este par de chicas- concluyó Jun mientras una enorme sonrisa se dibujaba en su perfecto rostro. Los dos chicos cruzaron miradas un instante, mientras el mayor de ellos se recargaba sobre la barra de concreto, llenándose un poco de polvo y pelusa grisácea.

    -¿No pensamos ir tras de ellas?

    -Ve tú si quieres, yo no pienso mojarme por una niña malhumorada.

    -Pues tus pensamientos no decían lo mismo “Creo que hemos encontrado exquisitas presas esta noche”- repitió las mismas palabras que escuchó dentro de él, cuando Min pensó sobre lo que ocurría al encontrarlas. Él sólo lo miró con recelo y no contestó. –Vamos Min, te conozco muy bien, y te puedo asegurar que te gustó la chica que traía la botella en las manos.

    -¡Perdón! ¡ja! Por favor no me hagas reír- resopló en compañía de una cara de indiferencia y orgullo. Algo adentro de él sintió que se rompía poco a poco, una barrera de hielo que cubría sus sentimientos se desmoronaba por primera vez después de tantos años que se había forjado. –A Park Jung Min no se le va ninguna chica viva, pero sé que puedo encontrar mejores, y sin tener que mojarme, además no era tan bonita.

    -Ajam, lo que tú digas.

    -Y si no mal recuerdo, fue tu idea lo del agua con alcohol- Jun no supo que responder, pero se notaba que estaba un poco apenado por aquella mal jugada. -¿A dónde vas?- le cuestionó cuando vio a su amigo salir un poco de aquel resguardo mientras miraba hacia el cielo, como si pudiera detectar con sólo verlo, si tardaría mucho lloviendo, o si se detendría en un instante.

    -A diferencia tuya, yo sí acepto que me gustó una de ellas y no pienso dejar que mi presa de esta noche huya, además tengo hambre- y salió del lugar.

    -Hey espera- alcanzó a decir Min, pero el chico ya había empezado a trotar y después de algunos pasos, detenido para rectificar la dirección que ellas habían tomado. –Tortuga tonta… se perderá…-. Y salió Min bajo la lluvia. –Vamos yo te guío.
    Jun sólo se dispuso a sonreía al ver la expresión de ayuda de Min y los dos caminaron en busca de una señal de las chicas que habían atraído su atención. Se les dificultaba reconocer su característico olor, pues la humedad les impedía tener un rastro perfecto de ellas, de cualquier manera, no permitirían que eso les fuera impedimento para hallarlas y probar un poco de su dulce sangre que los hipnotizó.

    *:*:*:**:*:*:*:**:*

    -Me ha mandado a llamar mi señor- un chico se inclinaba con inmensa reverencia de respeto ante su amo y dueño de aquella vida que le había otorgado, así como el sobrenombre que cargaba con orgullo, el de hijo de la noche.

    -Es necesario que realices uno de los trabajos en esta noche, deberás eliminar a unos de tus compañeros de cuarto, se han atrevido a levantarse en contra de este imperio, y arietado a nuestra raza.

    El chico escuchaba atento a las indicaciones de su señor, con la mirada siempre fija en el piso negro, demostrando un respeto que le había sido impuesto desde su creación. Al terminar con aquellas palabras, se levantó de aquel lugar, y nuevamente realizó una reverencia más corta que la anterior, para salir del lugar, dejando atrás sólo penumbra.

    Caminó por los pasillos que reconocía a la perfección, y entró a aquella habitación oscura << cometieron un grave error chicos, y ahora tendrán que ser eliminados >> y con la mirada incendió el lugar. Grandes olas de fuego se levantaron, remolineando fuertemente entre si, destruyendo todo lo que encontraban a su paso, dejando un infierno a su alrededor.

    Pero algo no estaba bien, y el chico lo había detectado… lo que consumían sus llamas eran solo objetos, pues sus compañeros no estaban en aquel lugar << han sido bastantes astutos esta noche >> repitió para si mismo, mientras dio un golpe en la entrada y salió moviendo su capa negra que lo cubría. Sabía que los chicos estaban en problemas y que también habrían de poner precio a su cabeza. También sabía que una lucha interna estaba por desatarse, y que él así como otros estarían involucrados, pero en su interior, estaba agradecido que hubieran tenido las agallas de escapar de aquella prisión. Ahora sólo les deseaba suerte, para poder salir con vida de este gran problema que se estaba formando, y que en instantes tomaría cuerpo…



    Espero les haya gustad...el capítulo que viene esta buenisimo!!!!! =)
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    Re: (Fic Concursante) *:*:*:*:Isla de vampiros*:*:*:*:

    Mensaje por Sakurani~SSS el Vie 28 Oct 2011, 11:05

    omo me había perdido la actu unnie D=
    GOMENE~~~!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    *se va a su lado a suplicarle perdon* asdfghjk
    he estado tan perdida por aquí y por allá asdfghsdfgh
    nyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
    DIOSO CAPITULOOOOO!!!!
    ok ok, capitulos!!! por q me perdi el anterior >////<
    nyaa si escribes super dioso unnie~~!!!
    FIGHTING!!!
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    Re: (Fic Concursante) *:*:*:*:Isla de vampiros*:*:*:*:

    Mensaje por rosarioss_13 el Miér 23 Nov 2011, 12:59

    aparto^^

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    Re: (Fic Concursante) *:*:*:*:Isla de vampiros*:*:*:*:

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